Peñarroya y Gymnástica Portuense ofrecieron un partido de gran intensidad con muchas alternativas en el marcador, ambos equipos se vaciaron en la pista desde el inicio y la igualdad fue la tónica general durante todo el duelo que resultó muy vibrante.
El Portuense llegó con las ideas muy claras para engancharse a los puestos que dan opción a la fase de ascenso, encontrándose a un Peñarroya con el carácter que viene demostrando en los últimos partidos, por lo que en la pista se pudo ver un juego que iba cargándose de tensión a medida que pasaban los minutos.
Si el primer periodo se finiquitaba con leve ventaja visitante, 21-23, al descanso y con un desarrollo similar, era el equipo minero quien se iba por delante al vestuario, 41-39. El choque, tras la reanudación continuó en la misma línea quedando todo para resolver a la finalización del tercer parcial, 57-56.
En el periodo final, el conjunto visitante mostró una intensidad defensiva de gran nivel a pesar del esfuerzo anterior y con esta solidez consiguió desnivelar la balanza finalmente con un marcador, tal vez demasiado abultado, para lo que se vivió en el Lourdes Mohedano, 75-86.
Buen partido, no obstante de los de Ángel Tripiana ante un Portuense que se mostró como uno de los mejores equipos que ha pasado esta temporada por Peñarroya.
